La panelista, que viene de estar en el centro de la escena por los videos con Alberto Fernández, se mostró muy cercana al perito informático procesado por la muerte del fiscal Nisman. Ambos mantienen una amistad de años que defienden públicamente.

Tamara Pettinato volvió a generar revuelo mediático, esta vez no por archivos del pasado, sino por una imagen de su reciente festejo de cumpleaños. La conductora y panelista celebró un nuevo aniversario y entre los invitados destacó la presencia de Diego Lagomarsino, el perito informático procesado en la causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman. La foto de ambos juntos circuló rápidamente, sumando un nuevo capítulo a la alta exposición que atraviesa Pettinato tras la difusión de sus polémicos videos con el expresidente Alberto Fernández en la Casa Rosada.

El vínculo entre la hija de Roberto Pettinato y el técnico informático no es una novedad, sino que data de varios años y se sostiene sobre una amistad que ambos han defendido públicamente en reiteradas ocasiones. Ya en 2021, Tamara le había dedicado un llamativo saludo en redes sociales definiéndolo como «el villano más bueno» que conoció. Por su parte, Lagomarsino ha retribuido los elogios en entrevistas, asegurando que la conductora es «un caño de persona» y destacando su calidad humana: «Ojalá algún día le pueda retribuir todo lo que hizo por mí», confesó sobre el apoyo recibido.

Pese a las especulaciones que suelen surgir en torno a estas imágenes, la relación entre ambos es estrictamente amistosa. Tamara Pettinato se encuentra en una relación de pareja consolidada con José Glinski, actual diputado nacional por Chubut y exdirector de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Por otro lado, la vida personal de Lagomarsino se ha mantenido más reservada tras el estallido del caso Nisman, aunque trascendió que la compleja situación judicial y la exposición pública terminaron por desgastar su matrimonio anterior.

La figura de Lagomarsino sigue generando impacto en la opinión pública debido a su situación judicial aún no resuelta. El perito continúa procesado como partícipe necesario del delito de homicidio simple agravado, acusado de haber entregado la pistola Bersa calibre .22 que terminó con la vida del fiscal Alberto Nisman el 18 de enero de 2015. Mientras el proceso judicial avanza sin una sentencia firme, el informático intenta mantener su vida social, apareciendo en este caso en el círculo íntimo de una de las figuras más comentadas del espectáculo y la política actual.

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