El restaurante enfrenta una sentencia de primera instancia que lo obliga a pagar más de $200 millones por la demanda de un exempleado despedido por abandono de tareas en pandemia, además de un embargo de $160 millones sobre todas sus cuentas bancarias. La medida deja al negocio prácticamente paralizado.
El conflicto se originó con un exempleado que había trabajado entre 20 y 25 años en Piegari. Según el propietario, el trabajador fue despedido “con causa” durante la pandemia: se negó a retomar sus tareas cuando el local reabrió, no respondió mensajes y dejó de concurrir al trabajo. “Nunca nos contestó un mensaje, nunca hizo nada y un día nosotros, como ya no venía y ya había pasado mucho el tiempo, lo despedimos con causa por abandono de tarea”.
A pesar de ese argumento, la jueza de primera instancia falló a favor del exempleado y ordenó al restaurante pagar una indemnización que supera los $200 millones. Junto con ese monto, dictaminó un embargo preventivo por $160 millones sobre todas las cuentas bancarias del restaurante.
En diálogo con radio Rivadavia, Chinkies expresó su preocupación por el alcance de la medida: “Me embargaron todas las cuentas de todos los bancos. Explíqueme usted ahora cómo hago yo para manejarme, que tengo que pagar al personal, ahora tengo los sueldos, tengo los aguinaldos, tengo los proveedores. ¿Cómo hago?”. De acuerdo con su testimonio, el bloqueo total del sistema bancario deja al negocio sin capacidad de operar, pagar obligaciones corrientes o sostener la estructura del restaurante ubicado en la Recova.
El impacto del fallo no solo afecta la continuidad del local sino también al personal. El empresario advirtió que, si la sentencia se mantiene, tiene que dejar a más de 100 empleados, lo que implicaría el cierre definitivo del restaurante. La defensa ya apeló la decisión ante la Cámara y aguarda una revisión que permita revertir o atenuar el fallo.






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