Un anestesista fue condenado por homicidio culposo tras una negligencia que terminó con la vida de un niño de 4 años en Río Negro.
La Justicia rionegrina encontró responsable a Mauricio Javier Atencio Krause por la muerte de Valentín Mercado Toledo, quien ingresó al Sanatorio Juan XXIII de General Roca para una operación de hernia que se consideraba de bajo riesgo. Durante la cirugía, el médico estaba usando su teléfono celular y no advirtió que el pequeño dejó de recibir oxígeno, lo que derivó en una lesión cerebral irreversible.
El juez Emilio Stadler dictó una pena de tres años de prisión en suspenso y estableció reglas de conducta durante ese período, además de inhabilitar al profesional para ejercer la medicina por siete años y seis meses. Los fiscales habían pedido una inhabilitación más prolongada, mientras que la defensa buscaba la pena mínima y una restricción profesional más limitada.
Las pericias determinaron que el niño estuvo más de diez minutos sin registros de presión arterial ni de oxigenación antes de sufrir encefalopatía hipóxico-isquémica. En el juicio también se acreditó que el médico llegó a abandonar momentáneamente el quirófano para buscar un cargador para su teléfono.
La familia de Valentín vivió días de agonía antes de recibir la confirmación de muerte cerebral, y la tragedia generó una fuerte reacción en la comunidad, que reclamó justicia por la pérdida de un niño cuya cirugía debería haber sido rutinaria.






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