El indicador de riesgo país registró una nueva caída y alcanzó su menor valor en los últimos ocho años. Según la medición de J.P. Morgan, el índice bajó a 433 puntos básicos, continuando con la tendencia positiva que viene mostrando en las últimas jornadas.

Esta contracción del riesgo país refleja una mejora en la percepción que tienen los inversores sobre la capacidad del país para honrar sus obligaciones externas. El descenso del indicador es especialmente significativo considerando el contexto económico actual y representa un cambio de sentimiento en los mercados internacionales respecto de la situación fiscal argentina.

De manera paralela a esta baja del riesgo país, los bonos soberanos denominados en dólares continuaron su racha alcista en los mercados de Wall Street. Los títulos ganaron hasta 0,4% durante la jornada, extendiendo así la serie de avances que vienen acumulando.

La combinación de ambos movimientos sugiere que hay una confluencia de factores positivos operando en favor de los activos argentinos en los mercados internacionales. Los bonos en dólares, que representan una forma directa de evaluar cómo los inversores valúan la deuda soberana, están encontrando demandantes que están dispuestos a pagar precios más altos.

Estos indicadores suelen considerarse señales de recuperación de confianza en la economía argentina desde la perspectiva de los acreedores y especuladores financieros globales. La baja en el riesgo país, en particular, es un termómetro de cómo el mercado evalúa la probabilidad de que el país enfrente dificultades para cumplir con sus obligaciones en el exterior.

La situación contrasta con períodos anteriores en los que ambos indicadores mostraban volatilidad y presión al alza, reflejando incertidumbre sobre la estabilidad macroeconómica. El desempeño actual de estos activos financieros será clave para monitorear cómo evolucionan las expectativas sobre el país en los próximos meses.

Imagen: Marek Studzinski / Unsplash – Con informacion de Ámbito

Deja un comentario

Tendencias