La muerte de un bebé de siete meses en Córdoba ha abierto una investigación sobre el posible vínculo con los cortes de electricidad que atravesó la zona. El niño vivía en el barrio Blas Pascal y fue internado en estado grave sin poder salvarse.

El menor estaba conectado a un respirador, equipo fundamental para su subsistencia. Según reportó su familia, hubo interrupciones en el suministro eléctrico durante las horas anteriores al colapso que terminó siendo fatal.

La investigación se orienta a establecer si esos cortes de luz incidieron en el desenlace. Se trata de un caso que cuestiona las garantías de continuidad del servicio de energía, particularmente cuando hay pacientes críticos que dependen de aparatos médicos.

El bebé fue trasladado inconsciente a un hospital tras el episodio, pero los esfuerzos médicos resultaron infructuosos. Su deceso ha motivado que las autoridades examinen más de cerca las medidas preventivas y sistemas de respaldo en viviendas con pacientes que requieren equipamiento electromédico.

Las autoridades sanitarias también evaluarán protocolos de emergencia y la disponibilidad de alternativas ante situaciones de corte de energía. El caso evidencia la vulnerabilidad de los pacientes que dependen de la electricidad para vivir cuando el servicio no es confiable.

Imagen: Sals / Pexels – Con informacion de TN

Deja una respuesta

Tendencias