Christina Koch, integrante de la tripulación que viajó hacia la Luna en la misión Artemis II, compartió recientemente un video donde describe su experiencia durante el regreso a la Tierra. La astronauta reveló que tras pasar días en el espacio, cada mañana al abrir los ojos experimentaba la ilusión de estar flotando en la microgravedad.
El registro audiovisual, divulgado apenas días después del aterrizaje de la cápsula Orión, muestra el proceso de readaptación que enfrenta Koch a la gravedad terrestre. En las imágenes se observa cómo la astronauta relata sus vivencias y los desafíos físicos que implica regresar al planeta tras una prolongada estancia en órbita.
Durante la transmisión, Koch explicó que la sensación de ingravidez permanecía en su memoria muscular, generando confusión en los primeros momentos del día. Este fenómeno es común en los astronautas que realizan misiones espaciales extendidas, donde el cuerpo se adapta completamente a las condiciones de microgravedad.
La misión Artemis II representó un hito importante en los planes de la NASA para retornar a la Luna. Koch formó parte de un equipo reducido de profesionales altamente entrenados que debieron someterse a rigurosos protocolos de preparación física y mental antes del despegue.
El video compartido por la astronauta brinda una perspectiva íntima sobre los efectos fisiológicos del viaje espacial y cómo el cuerpo humano se comporta en condiciones extremas. Los especialistas en medicina espacial estudian estos reportes para mejorar los procedimientos de readaptación post-misión.
Koch continuará participando en evaluaciones médicas exhaustivas durante las próximas semanas, como parte del protocolo estándar de seguimiento para todos los miembros de las tripulaciones espaciales que regresan de misiones de larga duración.
Imagen: Javier Mendoza / Pexels – Con informacion de La Nación






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