La administración provincial admitió que el sistema eléctrico continúa funcionando de manera aislada y no permite trasladar energía entre Río Grande y Ushuaia.

El gobierno de Gustavo Melella llegó al invierno con Tierra del Fuego todavía en emergencia energética y sin una red de interconexión eléctrica que permita trasladar energía entre las principales ciudades de la provincia.

El diagnóstico fue reconocido por la propia administración provincial durante una reunión del Consejo Federal de Energía. Allí, la ministra de Energía fueguina, Gabriela Castillo, expuso las dificultades que atraviesa la provincia por la falta de infraestructura y advirtió sobre las limitaciones del sistema actual.

Uno de los principales problemas es que las ciudades fueguinas funcionan con sistemas eléctricos aislados. Esto significa que, ante un excedente de generación en Río Grande, esa energía no puede ser trasladada a Ushuaia para responder a un aumento de la demanda o a una contingencia.

La situación adquiere especial relevancia durante el invierno, cuando las bajas temperaturas incrementan la demanda energética y cualquier problema de generación puede afectar la capacidad de respuesta del sistema provincial.

La falta de interconexión también representa una limitación para la planificación de nuevos proyectos productivos y para el crecimiento de la demanda futura. De esta manera, la propia gestión provincial reconoció que Tierra del Fuego continúa atravesando una emergencia energética y mantiene pendiente una infraestructura clave para mejorar la seguridad y eficiencia del sistema.

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